Innovar implica modificar aspectos esenciales del sistema educativo, y no solo elementos que rodeen el aprendizaje, debe mejorar el bienestar educativo de todos los docentes, alumnos y familias, mejorando de forma sustancial las condiciones de escolarización de los centros educativos.
La innovación va más allá de cambios pedagógicos, e implica poner sobre la mesa algunos de los principales problemas que acechan al sistema educativo existente hoy en día tales como la falta de equidad, la escasez crónica de la financiación educativa o la segregación escolar entre y dentro de centros educativos. La innovación implica también incorporar ‘nuevos’ problemas en la agenda de política educativa o nuevas comprensiones sobre dichos problemas, cambiando las reglas del juego del quehacer educativo
Comentarios
Publicar un comentario